Nada os debo

Y al cabo, nada os debo; me debéis cuanto he escrito.

Antonio Machado,
Retrato

El gran tiburón blanco nunca elige sus presas
pensando qué querrá desayunar
el cardumen de peces carroñeros
que lo sigue de cerca a todas partes.
Son, por contra, estos seres —rémora, pez piloto—
quienes se adaptan al menú del día.

Un inglés en la India colonial,
con su traje de lino y su sombrero,
no gasta un triste gramo de energía
en atender las fauces anhelantes
de cada vagabundo que lo asedia;
son ellos quienes van a rebañar
las migajas que quedan en su plato.

Puedes pedirle a Dios la pareja de ases
que tanto alegraría tu preflop.
Pero Él no está para escuchar tus súplicas;
tiene sus propios planes.
Pondrá sobre el tapete un 7-2 off-suit
y ahí te las apañes como puedas.

Tú no tienes clientes.
Nadie a quien agradar, salvo a ti mismo.
Eres el tiburón; el lord; el dios.
Tú sigues tu camino; haces tu arte.
Condesciende, a lo sumo, a que aprovechen
los residuos que dejas a tu paso.

2022-06-17

Si te interesa mi vida y/o mi obra, escríbeme a diciéndome simplemente: Hola y te añadiré a mi lista de amigos.