El correo electrónico: la red social definitiva. Un manifiesto

Estás dándole vueltas a si abandonar o no esa red social —Facebook, Twitter, Instagram… Introduce aquí tu favorita—. No es la primera vez que te planteas largarte. Lo sé porque cuando hablo de ti estoy hablando de mí.

Al principio, esa red social tenía su gracia: era entretenida y, en ocasiones, incluso útil. Aún hoy posee alguna característica que te satisface. Pero cada vez te gusta menos. Y ya no estás nada seguro de que te compense.

Y esto es así porque esa red social también cuenta con numerosos aspectos que no te agradan un pelo. Por ejemplo:

Con arreglo estas disquisiciones, he ido madurando la siguiente idea que ahora pongo por escrito: el correo electrónico es la única red social que tiene verdadero valor. Y será mi única red social de ahora en adelante.

Tal vez mantenga mi presencia en algunas redes sociales actuales o futuras, pero lo haré de modo testimonial y con la única intención de animar a usar esta otra red social llamada correo electrónico.

Las ventajas que le veo al correo electrónico como red social son múltiples:

Así pues, me marcho ahora mismo de las redes sociales vulgares. Me quedo con la más auténtica y valiosa red de contactos: el correo electrónico.

A ti te animo a hacer lo mismo: toma la dirección de tus contactos más relevantes y escríbeles un e-mail de vez en cuando para saber de ellos y para que ellos sepan de ti.

Puesto que soy yo quien empieza este movimiento que busca recuperar el e-mail como forma habitual de contacto, he de ser coherente con el presente manifiesto: Si sientes algún tipo de interés por mí y te gustaría ser mi amigo, déjame aquí abajo tu dirección de e-mail y estaremos en contacto:

Un abrazo.

Rafael.