Crónicas jordanas (1): Vídeos extraños en el taxi de Amán

¿No ir, bajo ningún concepto, a un Burger King, para no entregar tu dinero a quienes basan su negocio en el holocausto vacuno, o ir y pedir su recién ofertada hamburguesa vegana para enviarles un claro mensaje? Los vegetarianos nos enfrentamos con frecuencia a este tipo de disquisiciones éticas.

Yo he optado por lo segundo.

Fagocito una Rebel Whopper —que no es gran cosa— acompañada por unas rezumantes patatas gajo salpimentadas con acrilamida, y un depósito industrial de Fanta de limón que a duras penas consigo deglutir hasta la mitad.

Volamos con Iberia operado por Air Jordanian. Es decir: volamos con Air Jordanian. El vuelo de ida dura cinco horas.

Los respaldos de los asientos presentan una pantalla que promete entretenimiento audiovisual, pero enseguida comprobamos que nuestra expectativa es infundada, pues no ofrece servicio alguno, tan sólo una imagen que permanece impertérrita ante la pulsación de la superficie y de los botones.

Los besos y las caricias reemplazan a las películas, lo que constituye una sustitución excelente.

En el Aeropuerto Internacional de la Reina Alia cambiamos una cantidad moderada de euros por dinares jordanos y subimos a un taxi.

Durante el trayecto al hotel —una media hora—, el taxista intenta vendernos diversas excursiones. Pero nosotros ya lo tenemos todo apalabrado con un conductor cuyo contacto me facilitó el hermano de una compañera de trabajo.

María le pide al taxista que ponga música árabe. Por algún oscuro mecanismo de la psique humana, éste termina mostrándonos en su móvil, primero un vídeo musical en el que aparece el rey Abdalá II y, a continuación, un desfile de beduinos en el Reino Unido.

—Te pareces a Pep Guardiola —me dice—. Nada más verte en la parada de taxi lo he pensado.

Llegamos al Hotel Toledo, donde hemos decidido hospedarnos las cuatro noches siguientes. Aunque son más de las diez y media, el restaurante del hotel nos permite cenar.

Unas notas de piano que invitan a la melancolía y casi al suicidio se repiten una y otra vez en el hilo musical.

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