Crónicas coronavíricas (y 8): La nueva normalidad

Después de noventa y ocho días y seis prórrogas, concluye el estado de alarma. A este periodo que ahora comienza le han llamado nueva normalidad.

Ya está permitido viajar entre cualesquiera comunidades autónomas. El viernes que viene bajaré por fin a Málaga y podré ver de nuevo a mi madre y a mi hermana. Y, más adelante, es probable que María y yo pasemos un fin de semana en Barcelona y Tarragona.

Con la idea de que me puedan ser de ayuda a nivel curricular si en el futuro acabo ejerciendo de Scrum master, hice dos cursos más —éstos, muy breves: cuatro horas de duración cada uno—: «Motivar al equipo de trabajo» y «Saber comunicar».

Ayer por la tarde, tras no recuerdo cuántos meses o incluso años, volví a correr. Ocho minutos y treinta y dos segundos. Todo un exceso. Me sentó bien.


Pasta coronavirus (ideada por mi madre, personalizada por mí):

Ingredientes:

Preparación:

Se ponen en una olla el agua, los macarrones, el huevo, y unos cuantos dientes de ajo pelados. Sobre la olla, se coloca un adminículo para cocer al vapor y, dentro de éste, se depositan un tomate apuñalado con alevosía y un calabacín troceado con mimo.

Se cuecen los macarrones.

En un bol con un poco de aceite de oliva y haciendo uso de un tenedor, se machacan el huevo cocido y el queso fresco.

Se sirven los macarrones en el plato y se les echa por encima el amasijo del punto anterior.

Se completa la obra maestra con un chorro de aceite, un pellizco de orégano y sal al gusto.


Durante las últimas semanas, misteriosa y sospechosamente, el Gobierno ha dejado de facilitar los datos de las defunciones por coronavirus.

La página web de donde extraigo yo los datos —facilitada por el buscador de Microsoft Bing— muestra ahora para España unos cuarenta mil casos confirmados menos de los que mostraba la semana pasada. ¿Tú lo entiendes? Yo tampoco.

Día noventa y ocho desde que se decretó el estado de alarma.

Doscientos cuarenta y seis mil doscientos setenta y dos casos confirmados en España. Veintiocho mil trescientos veintidós decesos.

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