ME VAS A DECIR TÚ A MÍ LO QUE ES SPAM

Me vas a decir tú a mí lo que es SPAM

Un tío que no conozco de nada me lleva dando la brasa desde hace varios meses, haciéndome llegar correos electrónicos en los que me indica que está creando una «red mundial de escritores españoles» y solicita mi colaboración para que rellene con mis datos una ficha que me adjunta o algo así.

Del susodicho no me gustan algunas cosas, pero la que menos me gusta es que firma los correos anteponiendo a su nombre la palabra «doctor».

A su primer e-mail le contesté con una sola línea que contenía una sola palabra:

«SPAM»

Me respondió que no era SPAM porque el SPAM era «correo masivo no solicitado».

En el mail que me enviaba, el fulano presumía de que seis mil quinientos ochenta autores ya constaban en el referido directorio.

¿Tú has solicitado el correo? Yo, tampoco. Y pondría la mano en el fuego por que ninguno de esos seis mil quinientos ochenta infelices lo han hecho. ¿Se te ocurre algún término de cuatro letras para designar la naturaleza de dicho correo? Te doy una pista: empieza por ese.

El individuo se pone farruco negando categóricamente mi observación y replicándome que «a ver si aprendo qué es SPAM».

Transcurren algunos meses.

Me he pasado la tarde configurando el mutt, un programa para gestionar el correo electrónico a través de la consola de Linux. Era algo que tenía pendiente hacer, pero me he decidido hoy porque me ha llegado otra de las misivas masivas del mencionado doctor, calco palabra por palabra de la que me llegó hace unos meses, y me ha parecido una magnífica ocasión para estrenar dicho gestor.

Una vez que he conseguido configurar el programa, me instalo otro, el figlet, un sencillo comando que toma como entrada una cadena de texto y la reproduce con grandes caracteres. Grandes caracteres como los que le hago llegar en mi correo de respuesta:

 #####  ######     #    #     #
#     # #     #   # #   ##   ##
#       #     #  #   #  # # # #
 #####  ######  #     # #  #  #
      # #       ####### #     #
#     # #       #     # #     #
 #####  #       #     # #     #

El tío vuelve a lloriquearme con similares argumentos a los expuestos con anterioridad, y yo vuelvo a echárselos por tierra. Añade, ya rabioso, que un escritor debería conocer el léxico.

Recurro de nuevo a mi recién adquirido amigo, Mr. Figlet, ahora ya con recochineo, gustándome incluso con la tipografía:

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\___ \| |_) / _ \ | |\/| |
 ___) |  __/ ___ \| |  | |
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El tío me responde que por educación no me dice lo que piensa.

Le replico:

  _   _   _   _
 / \ / \ / \ / \
( S | P | A | M )
 \_/ \_/ \_/ \_/

El tío ya no me contesta.

Desiste.

Se rinde.

Entiendo que he ganado.

Y sobre todo nunca olvides que tengo el mismo número de premios Nobel que Mishima.

Si quieres que te envíe de vez en cuando algún texto privado o alguno de mis libros de regalo, escríbeme un correo electrónico a suscripcion@sarmentero.com

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